
Praga es una de mis ciudades europeas Favoritas, he visitado Praga en 3 ocasiones, dos de trabajo y la ultima de placer en 2017. Hicimos un combinado de Berlin y Praga en el verano de 2017. La facilidad de volar directo desde Málaga a Berlin, y poder regresar directo también desde Praga nos lo puso muy fácil. Es una combinación espectacular, y de Berlin a Praga, tienes la facilidad de viajar a buen precio en 4 horas por tren. La reserva la puedes hacer en la pagina web de https://www.bahn.com/ , esta en español, y puedes reservar como grupo a partir de 10 plazas. El trayecto son poco mas de 4 horas con unos paisajes muy interesantes. Y llegas al corazón de la ciudad.

Para alojarnos, elegimos un apartamento al lado de la «Sinagoga española» de Praga, (zona 1) todo un acierto, el apartamento estaba a 10 minutos de la plaza Vieja de la ciudad (la del reloj Astronómico), pero lo mejor es que tenia una escalera de Caracol que daba al la azotea del tejado del edificio, en la que disfrutamos de unas vistas impresionantes del Skyline de la ciudad, algo impagable para un fotero aficionado como yo…

Lo primero que hicimos, una vez dejado el equipaje, fue salir camino del río, el puerto fluvial esta al norte de la ciudad, teníamos reservado desde casa (con Civitatis) una excursión de una hora navegando por el río Molvaba. Como habíamos hecho los deberes, habíamos reservado el crucerito del atardecer, para ver Praga anocheciendo y recién iluminada. Hay que evitar la cena abordo, hemos venido a hacer fotos y disfrutar de la travesía, ya cenaremos después.

Cenar en el centro de Praga, es una delicia, si has echo los deberes, tendrás seleccionados varios restaurantes recomendados por otros paisanos en tripavisor por ejemplo, y con el móvil, localizas el que mas apetezca. Decir que en general, la comida es estupenda, en cuanto a calidad y buen precio, y la cerveza mejor. Hay cervecerías con 24 grifos de cervezas diferentes, y la saben servir de miedo, muy fría. Dejando de lado las cervecerías famosas, muy enfocadas al turismo, encontraras rincones espectaculares en cualquier calle del centro. Una cosa si nos llamo la atención, el servicio en Praga es bueno, pero los camareros y camareras son secos y bordes, no esperes que el checo que te sirva, despliegue un ápice de simpatía, simplemente son muy secos, no contigo, sino con todos. Pero las comidas son una delicia.

El segundo día, teníamos contratado un guía que nos enseñaría Praga. Conseguimos un buen precio por internet, y nuestro guía Jorge, fue un acierto, Un Venezolano afincado en la república Checa, nos dedico 4 horas de excursión por unos 8 € por persona. En la plaza vieja, hay muchos guías que hablan perfecto español que se ofrecen a hacerte la excursión gratis, bueno, por una propina al final. Esto suena muy bien, pero tiene varios peros…
- Por un lado, tienes que esperar o amoldarte a que el grupo se forme, y el tiempo es oro estando de viaje. No decides tu sobre las horas.
- no decides lo que mas te interesa, con nuestro guia Jorge, nosotros decidiamos que queríamos y que no, no queríamos ver nada del otro lado del río, ni los puentes, por que lo veríamos otro día, ni queríamos tiendas ni degustaciones de cervezas, si vas con gente externa a tu entorno, no puedes elegir.
- Por ultimo, un buen guía, no se ofrece gratis por propinas, un profesional tiene que cobrar lo que vale su trabajo, como cualquier profesional. Y por otro lado, después de la visita, como no vas a darle al menos 5 € de propina, entonces ¿donde esta el ahorro? O ¿merece la pena el ahorro? Cada uno que elija.
Praga es una de mis ciudades favoritas, son dos ciudades en una, dependiendo en que lado del río estés, o dependiendo si la visitas con calor o con frío.
Nuestro guía Jorge, cumplió las expectativas, comenzando desde la zona donde nos alojábamos y terminando por la zona moderna de la plaza del Museo Nacional de Praga. No hubo rincón de la ciudad vieja que no vimos, ni pregunta sin responder. Un profesional. Al final de la excursión, nos recomendó un buen restaurante «para Checos» un bar alejado de la zona turística, donde eramos los últimos foráneos, donde comí un espectacular Steak tartar, también tenían la típica sopa en pan. Y el precio, lo Mejor.

Por la tarde, decidimos pasear y disfrutar del ambiente unico de Praga, una parada en el apartamento para relajarnos viendo el atardecer desde nuestra azotea con una cerveza, y prepararnos para salir a cenar.

Para cenar, esta noche decidimos cruzar el puente de Karlos, un paseo muy bonito por la noche, y junto al río, hay muchos restaurantes con vistas muy chulos. Praga de noche, tiene una cantidad tremenda de lugares de copas, los checos son bebedores como he visto pocos, y en la zona de la plaza de Wenceslas, encontraras muchos locales con música en vivo y en general muy buen ambiente.

Nuestro ultimo día en Praga, teníamos a las 12h00 reservada una excursión en bici eléctrica por el otro lado del río, pero como teníamos tiempo, decidimos ir a la torre del puente viejo, y subir arriba. Mereció la pena, tiene una vista envidiable.

Despues de la torre comenzamos nuestra excursión en bici, la contratamos por internet, con guía de habla hispana, no recuerdo el nombre de nuestra guía, pero si que era Uruguaya y muy simpática. Hicimos una excursión muy completa por el otro lado del río, comenzando por el puente frente al ministerio de Industria al norte, cruzando el parque donde esta el péndulo llamado Metrodomo, para asomarnos a unos miradores que te permiten ver esta vista tan fantástica.

Despues nos encaminamos hacia la Catedral de Praga, realmente bonita y esbelta.
Y continuamos nuestro paseo, primero conocimos el muro de John Lenon, un sitio muy fotográfico por la cantidad de grafittis de calidad, continuamos por el Petrin Park. Para volver al otro lado del Rio Moldava, cruzando el puente de las Legiones. (no cuento las anécdotas, y las historias de cada rincón, para no hacerte Spoiler 😉 ).

Atravesamos la ciudad con las bicis para volver al punto e origen, una excursión fantástica y amor a primera vista con las bicis eléctricas. ideales para hacer 4 horas de pedaleo por una ciudad sin que te dejes las piernas en las cuestas ;-).
Todavía nos quedo tiempo, después de comer, de visitar la zona del Farmers Market, e incuso en el museo de aparatos Sexuales, que la verdad no valía gran cosa.
Praga es una de mis ciudades favoritas, son dos ciudades en una, dependiendo en que lado del río estés, o dependiendo si la visitas con calor o con frío. Y ambas merecen la pena mas e los 3 días que disponíamos nosotros. Hay mil sitios, monumentos, rincones, que están mucho mas haya de la típica estampa del famosisimo reloj astronómico. Pero todo eso, creo que es mejor que lo descubras tu, mi intención con esta entrada es contarte una forma de conocer esta maravillosa ciudad.
¿Te han entrado ganas de ir a Praga?









































