
El domingo pasado aterrizamos de un viaje relámpago a Noruega. Todo surgió este verano, una amiga nuestra nos invito a visitarla en Oslo, donde vive y en el puente del día de Andalucía, surgió la oportunidad.
Hicimos la reserva de los vuelos en noviembre y resulta que los horarios eran fantásticos para aprovechar la escapada de viernes a domingo a tope.
PREVIAJE:
La idea inicial era visitar Oslo y a nuestra amiga, y nos lanzamos a reservar un vuelo a buen precio directamente. Pero, luego, cuando investigamos un poco, nos dimos cuenta que Oslo no daba para mucho. Nunca me cansare de decir que lo mas importante a la hora de preparar un viaje, es elegir la compaña. Unos buenos compañeros de viaje son el secreto del disfrute en el peor hotel, y unos malos compañeros de viaje, te pueden arruinar el destino mas idílico. Dicho esto, mis compañeros de viaje en esta ocasión han sido cañeros, la primera, como siempre mi compañera de vida. Y cuando plantee que Oslo no daba para mucho, me permitieron, buscar alternativas…
Con Google map, mire a 100 km a la redonda, y nada de interés cerca de Oslo, ampliamos a 200 km y lo mismo… Tuvimos que ampliar el circulo a los 325 km. Nos propusimos ver uno de los fiordos mas bonitos de escandinavia, El fiordo de Sogn, patrimonio de la humanidad por la Unesco.

Contactamos con nuestra amiga Gaditana que vive en Oslo, y le propusimos el cambio, el cual le pareció una idea genial, aunque nos advirtió de dos cosas que debíamos valorar:
- 325 km en Noruega son 5 horas de coche.
- El tiempo, se puede poner de frio, a imposible.
por lo que acordamos que 15 días antes, consultaríamos el pronostico del tiempo y decidíamos. Afortunadamente, hace 20 días sabíamos que el viernes tendríamos buen tiempo (hasta sol), el sábado a media tarde comenzaría a nevar y el domingo a media mañana pararía. Pero lo mas importante es que las temperaturas no pasarían de -2 grados durante el día. Plan fiordo, palante….
Nunca me cansare de decir que lo mas importante a la hora de preparar un viaje, es elegir la compaña. Unos buenos compañeros de viaje son el secreto del disfrute en el peor hotel, y unos malos compañeros de viaje, te pueden arruinar el destino mas idílico
VUELOS:
La compañía, Norwegian, elegida la mejor low cost del 2019, y con razón. Nos ha gustado mucho por:
- El precio, 4 horas de vuelo, ida y vuelta desde Málaga a Oslo por 170 € por plaza. un regalo.
- Los horarios perfectos. Salida el viernes a las 06h00 – 10h10 y la vuelta el domingo a las 20h45 – 00h50, aprovechamos los 3 días. muy puntuales.
- Los asientos, el pitch (espacio entre asientos) igual que los de cualquier compañía low cost, pero no tan cutres como en otras cías, asientos de cuero y bandeja. Mejor que en otras low cost de calle.
- El avión es un moderno 737 – 800, con Wi fi gratis abordo, para compensar la falta de pantallas de vídeo y películas. La conexión básica, no da velocidad para Netflix o Youtube, pero si, para Whatsapp, redes sociales o navegación sin prisas. Hay otras conexiones mas rápidas de pago.
- La reserva de asientos como en otras cías, puedes reservar tu asiento de pago, pero la diferencia es que 24 horas antes, puedes pedir tus tarjetas de embarque sin coste y te asignan los asientos, juntas las personas que viajamos, que eramos 4. Si no sacas las tarjetas de embarque y vas a facturación, te las hacen sin cobrarte como Ryan air.
- Te permiten un troley de las medidas típicas hasta 10 kg, pero nadie te las mide en cajón, ni te las pesa si llevas tu tarjeta de embarque, ademas de un bolso de mano o mochila que puedes poner bajo tu asiento.
Por todo ello, la compañía Norwegian tiene esa merecida distinción de ser la mejor aerolínea de bajo coste de Europa durante cinco años consecutivos. Por si fuera poco, también ha sido elegida como la mejor aerolínea low-cost de largo radio del mundo.
Aterrizamos a la hora prevista en el aeropuerto de Oslo, que parecia que le habia puesto el nombre, El chiquito de la Calzada, Gardermoen :-). Como no facturamos, salimos rapido del avion, nos encontramos con nuestra Gaditana en el aeropuerto y nos fuimos para AVIS.
EL COCHE:
Conscientes de que nos caería una nevada, decidimos que buscaríamos un coche mejor del habitual cochecillo 2 volumenes de tamaño medio y fuimos a buscar un SUV (pseudo todo terreno o todo camino), por altura, seguridad, etc.
Miramos en el buscador de nuestra web, que tiene un buscador potente de rent a car y nos salieron varias opciones de SUV. De los viajes al desierto de Marruecos, soy un obseso de Toyota, y aunque valía un poco mas que el Nissan, elegimos el toyota Rav4 «o similar» con Avis. El precio con el seguro Full, algo que nunca cogemos pero aquí había miedo al hielo, nos salia por 265 € los 3 días.
Nos atendió una simpática noruega que nos recordó lo de «similar», nos dio a elegir entre un Jeep Compass o el Hyundai Tudson. Como el Tudson era el coche que había tenido en Arabia Saudi para el Dakar, pues elegí el Jeep. Todo un acierto. El Compass era prácticamente nuevo, y 4×4. Es un poco mas pequeño que el Rav 4, pero tiene varias cosas que me encantaron: Navegador en español, volante y asientos calefactados que se agradecen, y un sistema 4×4 sin reductora, pero con 4 posiciones de gestión electrónica, auto, arena, barro y NIEVE. Muy recomendable, el coche no nos hizo ni un extraño, fiable y seguro.

A las 11h00 ya estábamos en ruta, dirección Flam, 325 km. Lo normal en media Europa seria que no tardaríamos mas de 3 horas, pero no en Noruega. En noruega son 5 horas por varias razones:
- Es un país con 6 millones de habitantes, no tienen trafico para tener una gran red de autovías.
- Los limites de velocidad son de 60 a 80 km/h en carreteras y de 100 km/en autovías. y hay muuuuchos radares. Y adelantar lleva mas tiempo en carreteras.
- Los paisajes son preciosos, lagos, cataratas, ríos, montañas. Vas despacio y paras bastante.
En contra de lo que pensamos, el mal tiempo no es un problema al conducir por Noruega, tardamos menos a la vuelta nevando que a la ida con sol, al final, conduces a los limites de velocidad de 60 a 80 por hora, y la nieve no es mucho problema a esas velocidades. (otra cosa seria el hielo que apenas encontramos)
Camino de Flam, llegamos a comer sobre las 14h00 a una pequeña ciudad llamada Gol, donde visitamos una bonita iglesia, Gol Nye Stavkirke. La verdad es que es muy bonita, de cuento de vikingos. Y nos fuimos a comer. Los noruegos, desayunan fuerte, hacen un pequeño snack a medio día, y Cenan fuerte a partir de las 17h00, por lo que nos tomamos un bocadillo a 19 € ¿Noruega es caro? Mucho.
Despues de GOL, comenzó un puerto de montaña, y como en la escena de 8 apellidos vascos, cruzamos un túnel de unos 6 km, y pasamos de golpe de un tímido sol muy bajito, a una pequeña nevada. Pasamos una estación de Esquí llamada SkiStar Hemsedal. y poco después, visitamos otra bonita iglesia, esta vez hay que desviarse un par de km, pero merece la pena, Iglesia de Borgund, del siglo XII, estaba nevando y era preciosa.

Pasado el puerto de montaña, dejo de nevar e incluso vimos de nuevo el sol, lo que nos animo a intentar ir a una de las carreteras míticas de Noruega, la conocida como carretera de las nieves, que era la antigua carretera de montaña que conectaba Lærdalsøyri con Flam, pero nos la encontramos cerrada. En Lærdalsøyri vimos como la superficie del puerto del pueblo, estaba congelado, es tan baja la salinidad del fiordo que puede congelarse entero.
Hoy en día, Flam ya no se cierra al mundo en invierno, gracias al túnel de Laerdal, un túnel de 25 km de largo…. Si, has leído bien, 25 km, como ir de Fuengirola a Málaga en un túnel de un solo carril por sentido y en recta. Es el tune mas largo del mundo, y para evitar la bajada de atención, cada 7 km, hay una gran cúpula con luces de colores, que llamamos la discoteca, muy curiosa. Otra cosa que nos llamo la atención es que dentro del túnel había unos calurosos 20 grados de temperatura, bajo tierra.
Al final del túnel, estaba Flam, en el tunel, entramos con luz, y salimos de noche… Nos dirigimos directamente a las casitas que habíamos reservado. Brekke Apartments.

Brekke Apartments
Cuando llegamos no había nadie, recepción cerrada y una nota para nosotros indicando los números de nuestros apartamentos y que las llaves estaban dentro sobre la mesa. Los apartamentos estaban muy bien por dentro, muebles minimalistas, sin tele ni falta que hacia, algo de menaje pero lo mejor un cuarto de baño con suelo radiante y ducha grande con agua muy caliente. No tuvimos sensación de frío intenso en todo el día, hasta que se fue el sol, ahí es cuando empieza el frío mas fuerte, de noche. Ojo, estos apartamentos están muy bien, pero no te lo recomiendo si no tienes coche, están lejos del centro, y si vas a Flam en su famoso tren, tienes una caminata buena por caminos. Ojo, con confundirte y reservar el Hostel del mismo nombre que esta al lado. Para cenar, en Flam hay una taberna tipica vikinga preciosa que cierra a las 23h00.
FLAM Y MINICRUCERO POR EL FIORDO.
Bajamos a Flam a desayunar, y a comprar los billetes del barco que hace el crucero por el fiordo. Salen por 45 € un paseo de 2 horas en un precioso catamaran Eléctrico, desde Flam al pueblo vikingo de Gudvangen. Esto es el plato fuerte del viaje, las imagenes hablan por si mismas.
Tenemos amigos que han hecho el crucero de verano y nos hablan de lo bonito que son los fiordos en verano, todo verde y con cascadas impresionantes del deshielo, pero nosotros queríamos ver los fiordos de verdad, cuando están helados e imaginarnos la vida de los vikingos en este paraje hostil, y no en primavera. La verdad es que nos impresiono mucho todo lo que vimos, cataratas congeladas e incluso vimos cataratas de nieve. El barco de los fiordos es una pasada, con un diseño fururista, es eléctrico, lo cual se agradece enormemente por que al no producir ruido, magnifica la sensación de paz mientras navegas, aunque nos explicaron que es debido a la ausencia de contaminación en el fiordo, y la ausencia de ruidos, evita aludes de nieve.
Importante, cuando reserves el minicrucero de Flam, ten en cuenta que termina en otro pueblo diferente, sales de Flam y llegas a Gudvangen. Tienes dos opciones, si tienes tiempo volver a Flam de nuevo en el barco, lo que te permite tener un tiempo para visitar Gudvangen, que la verdad no tiene mucho que ver, o reservar el regreso en bus, para regresara a Flam, que son 20 minutos a través de un túnel kilometrico.
Flam tambien tiene la opción de realizar una excursión en su tren turístico, un paseo por la garganta a través de la cual se construyo las vías del tren, y la excursión tipica de las escalas de cruceros, pero nos decantamos por el barco, ya que la excursión del tren, con la catarata principal, congelada, pierde interés, ademas hay una pequeña carretera que permite conocer el paraje en coche.

Stegastein viewpoint:
No te puedes ir de Flam, sin subir a Stegastein. En Flam puedes contratar el minibus para subir a Stegastein, y no era nada barato, 335 coronas que son 33 €. Nosotros que eramos 5, solo ahorrándonos este bus, ya casi pagábamos el coche de alquiler. La carretera de subida es de montaña, de un solo carril para ambos sentidos pero con espacios para cruces, a lo largo de la subida, disfrutamos de las estalactitas de hielo en varios puntos.

Las vistas desde Stegastein son espectaculares, a esa altura de 650 metros sobre el mar, se nota mas el frio, pero como dicen los noruegos, «no hace demasiado frío sino que, no vas lo suficientemente abrigado»
Y después tornamos viaje hacia Oslo, de nuevo en el puerto de montaña comenzó a nevar y no termino hasta Oslo. Es recomendable llevar el deposito lleno por si te vieras atrapado por una tormenta de nieve, puedas pasar la noche con la calefacción del coche. La conducción con nieve, es al mismo ritmo que sin ella, el limite de velocidad de 60 -80 km/h se mantiene, los coches llevan gomas especiales para invierno y el trafico es reducido, lo aconsejable es ponerte detrás de un lugareño, y mantener su ritmo y distancia. (el va a saber donde esta el radar, y reducirá antes de una curva). Adelantar con nieve se complica bastante, por que se forma un montículo de nieve en el centro de la via, pero vimos muchos quitanieves permanentemente limpiando.
Tardamos menos en volver a Oslo por que no hicimos que que una parada para comer y repostar, el gasoil a 1,70 € el litro ¿esta gente no tenían petroleo?, aunque al ritmo que se conduce, un coche diésel gasta poco, pero hay que conducir con marchas cortas en nieve. Por cierto, no cambies €uros a Koronas, hasta un chicle, lo puedes pagar con visa. De echo, el camarero te indica el precio de la comida, pero tu introduces en el datáfono el importe que quieras pagar con la propina.

OSLO, olvídate del coche
Nos alojamos en el Anker Hotel, cerca del centro, buen desayuno, pero cama pequeña, 135 cm la doble y 80 cm la single (no reservéis Single en nuestra pagina, vale lo mismo que la doble y no es DUI (doble uso individual). Calidad precio (nivel Noruega) el hotel es recomendable, aunque nos pedian 30 € por aparcar el coche en la puerta del hotel, al descubierto.
Oslo no es una ciudad pensada para coches, si no para el trasporte publico que funciona muy bien. Hay muy pocos sitios de aparcamiento gratuito, los parquing son pocos y muy caros, multas tremendas por aparcar a menos de 5 metros de una esquina, y para colmo, hay calles de peaje, si pasas por ella, ya te pasaran la factura. Por todo ello, apostamos por el tranvía. Nuestra querida amiga Gaditana – noruega, nos tenia preparadas unas tarjetas que se llaman Ruter#, sirven 24 horas para bus, metro, tranvía o ferry y son muy practicas, las activas en el primer tranvía y ya funciona todo el día.

Primera parada en el Parque Vigeland, con cientos de estatuas que representan diferentes actitudes humanas y el famoso Monolito, que es un símbolo de la ciudad de Oslo. Verlo nevando, fue una delicia.
Despues al puerto, paseito por el puerto hasta la fortaleza de Akershus, que vimos por fuera, luego nos fuimos a conocer por dentro, los salones del Ayuntamiento de Oslo, famosos por ser la sede de la entrega de los premios Nobel de la Paz, que son los únicos que se entregan fuera de Suecia.

Despues del ayuntamiento, nos dirigimos a la plaza del parlamento lo mas curioso es su pista de patinaje sobre hielo. Alli decidimos comer en un restaurante donde probé el Alce, que me sorprendió por su sabor, me gusto. después nos acercamos caminando a la catedral de Oslo, y que decir, hay muchos pueblos de Andalucía con iglesias mejores, y poco mas, Oslo no da para mucho mas en invierno. Nos hablaron del museo del Sky, de los barcos vikingos, del edificio de la opera, pero nada nos sedujo mas que un buen rato entre amigos con unos vinos.
HASTA LA VISTA…
Visto lo visto, y ademas, leído todo lo leído sobre Noruega, repetiremos viaje. Es un país perfecto para hacer un Road trip, hay como 10 carreteras consideradas como únicas, y parajes naturales realmente atractivos y diferentes a los de nuestra Andalucía. Ya nos plantearemos repetir Noruega en otra epoca en la que las carreteras únicas, no estén cerradas por nieve y tengamos mas tiempo. En cuanto a viajar a los fiordos en invierno, creo que teniendo en cuenta todo lo escrito, es muy recomendable, ya que hay muy poco turismo, y la conducción no es un problema.
Me gusta Noruega en invierno. a final de febrero las temperaturas de entre – 3º y 2º grados, es aceptable, siguiendo la regla de las tres capas de ropa, eso si, Oslo solo, no da para mucho, planteate ir a Flam, si no te convence el coche, tienes el tren de Flam.
Posdata: Algo que he aprendido de este viaje, es no hacer mi crónica del mismo justo al volver, ya que me enrollo demasiado y me salen muy largas 🙂 🙂 🙂



















































