En 2016, Turquía paso un verano de gran incertidumbre política, con intento de golpe de estado, lo que propicio que los precios de cruceros desde Grecia se pusieran a tiro. Antes de coger nuestro crucero, nos sacamos 2 noches de hotel en Atenas y un día increíble.
24 horas en Atenas







Odeón de Herodes Ático desde la Acrópolis
Atenas, la ciudad de los Dioses.
24 horas en una ciudad que nos traslada a tiempos en los que los atenienses luchaban por su supremacía en la península Helena, bajo la atenta mirada de Zeus.
Como es mi costumbre, antes de meternos en el viaje, me gusta comentar algo del pre-viaje. Muchas de las fotos que os pongo en a cabecera, están echas desde el hotel que elegimos. Reservamos en el hotel Astor de Atenas, después de darle algunas vueltas concluimos que ademas de tener la calidad precio que buscamos, tenia unas vistas increíbles y una ubicación muy cómoda.

Desayunar, viendo frente a ti, la acrópolis, no tiene precio. Pese a las Palomas que están al acecho de las sobras. Una forma de comenzar este soleado día de agosto, inigualable.
Otra de las ventajas que tenia el Hotel Astor, es su cercanía a la plaza Syntagma, a 100 metros del parlamento, zona tranquila y segura de Atenas, pero ademas, en la plaza Syntagma, salen los típicos autobuses de dos plantas, que en esta ciudad, nos pareció una buena idea para desplazarnos.

No en todas las ciudades merece la pena los buses Turísticos, en el caso de Atenas si mereció la pena, por que es una forma cómoda y divertida de moverte, entre los puntos claves de la ciudad, mientras usas unos cascos que te van explicando con una locución en tu idioma, de lo que estas viendo en cada momento. En otras ciudades no merece la pena por lento y caro, pero en el caso de Atenas, el precio es de 13 € por persona, 24 horas, Solo hicimos la linea roja que es la mas interesante. Decir que a los amantes de la fotografía, el 2 piso del bus descapotado, es la mejor formas de sacar buenas fotos por encima del trafico.

No era la primera vez que estábamos en Grecia, la vez anterior visitamos la ciudad de Olimpia, en una escala de crucero y al menos yo, tenia en mente un comentario que me hizo un cliente una vez, «si quieres ver monumentos en pie, ve a Roma» La idea de que los monumentos en Grecia, están en el suelo pueden ser ciertos excepto en nuestra primera parada, La acrópolis.ç

La entrada al recinto de la Acrópolis impresiona, Entramos por la Puerta Deule, donde por su forma, te das cuenta que la Acrópolis estaba pensada como un gran baluarte defensivo, una entrada pensada para una facil defensa. Mi amigo Lauren, sugirió en la entrada , contratar con los servicios de una Guía española que se nos ofreció para enseñarlos la Acrópolis, como todo lo no planificado, no fue barato, pero mereció mucho la pena. Visitamos todo el recinto, los templos de Nike y Artenisa, desde el muro de Cimon, pudimos contemplar el Odeón de Herodes Ático, y el esplendido Teatro de Dionisio.


Para proseguir con el partenon y las cariatides, Estar frente al templo consagrado a la protectora de Atenas, Atenea Partenos, es algo único. Es muy facil imaginarse como seria en los tiempos de la antigua Grecia, lo impresionante que seria para un extranjero, entrar en la acrópolis y ver aquellas maravillas concentradas en esa meseta de roca. Tendría que ser impactante ver el partenon con su frontón original y todos sus elementos en pie, si es realmente impresionante para alguien de nuestra epoca verlo actualmente. Realmente disfrutamos de la visita de la acrópolis, a la que dedicamos toda la mañana de nuestro día en Atenas. Tanto es así, que a la salida de la visita, paramos frente a uno de los bares mirador a reponernos del sol de agosto, para seguir disfrutando de la vista mientras nos tomábamos algo.
Es muy facil imaginarse como seria en los tiempos de la antigua Grecia, lo impresionante que seria para un extranjero, entrar en la acrópolis y ver aquellas maravillas concentradas en esa meseta de roca.
Despues de la acrópolis, tomamos de nuevo el bus, nuestra siguiente parada fue El templo de Zeus, que no mantiene en pie mas que algunas columnas, una pena, por que debió ser grandioso.

Y llego la hora de la comida. Tengo que decir que caímos en la trampa del principiante, un caza turistas, engancho al amigo Javi nos arrastro a un restaurante «típico Ateniense» cerca de la plaza Syntagma. El garito si que era un sitio típico Ateniense, pero cutrecillo a mas no poder, un tanto sucio, pero la simpatía del dueño que nos hizo reír varias veces así como la mejor musaka griega que probamos, hizo que mereciera la pena. No pongo el nombre por que ni me acuerdo ni lo recomendaría ;-).

Despues del almuerzo, decidimos hacer el recorrido completo del bus turístico, Atenas es una ciudad antigua, aunque Hermosa, no tiene los adornos ni la magia de otras ciudades europeas, pero sin embargo, tiene ese ambiente tipicamente mediterránea que te hace sentir como en casa. Nos bajamos en la Plaza Monastiraki, desde donde nace un bulevar lleno de tiendas y bares turísticos, con unos sitios muy chulos para pasear. En la zona pudimos contemplar el Hefestion, varios templos, Estoa de Átalo, y lo que queda de la biblioteca de Adriano.

Despues de comprar nuestro recuerdo de Atenas en forma de ¿a que no lo adivinas? 🙂 decidimos que era el momento de buscar un punto perfecto para ver el atardecer Ateniense, y como no, frente a la Acrópolis. En la misma plaza Momastiraki, hay unas terrazas pub, impresionantes sobre los edificios. Nos subimos a la que parecía mas alta, para tomar un refligelio mientras teníamos en frente esto:


La cena fue en el bulevar situado en los alrededores, un ambiente tremendo de gente disfrutando, musica y terrazas al fresco de la noche. En estos momentos, en los que estas cansado de un día largo, caminando, es cuando agradeces haberle dedicado un tiempo a elegir el hotel, teníamos el hotel a solo un agradable paseo, de camino ademas, pudimos conocer iluminada, la Catedral de la Anunciación de Santa María.

Y así llegamos a nuestro hotel. No podía irme a dormir, sin echar un rato con los amigos en el bar del hotel y colarme furtivamente en el comedor del desayuno para hacerle una foto Nocturna a la Acrópolis, la joya que atesora la ciudad de Atenas.

Seguro que nos dejamos cosas importantes que ver, y posiblemente se podría distribuir mejor el tiempo, pero esta es la forma que tuvimos de ver Atenas un grupo de amigos, que empezaban un viaje que resulto ser de lo mejor. Otro día resumiré nuestro crucero por las islas Griegas y los trucos en cada isla que visitamos.












